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Caso clínico; rehabilitación tras intervención quirúrgica en menisco

Muchos pacientes, sobretodo personas deportistas o aquellos que tienen una vida diaria activa, sufren lesiones que podríamos considerar más agresivas para el organismo. En el post de hoy vamos a hablar de una lesión muy relevante en nuestra sociedad, la rotura de los meniscos de la rodilla.

Cuando se produce una rotura de uno de nuestros meniscos de la rodilla siempre nos surge la misma pregunta: “¿Y ahora que puedo hacer?”. Existen varias opciones de tratamiento, desde la intervención quirúrgica hasta un tratamiento conservador con fisioterapia, cuyas diferencias hablaremos de manera más específica en próximas publicaciones. En ambos casos será necesario desarrollar un plan de readaptación funcional para volver a la vida diaria o deportiva, si es el caso.

Hoy os presentamos a Francisco, paciente de 31 años que sufrió una rotura de menisco al realizar un salto desde el agua para salir de la piscina. Su sensación posterior era la de no poder ni flexionar ni extender la pierna por sentir un “Bloqueo articular”. En la Resonancia Magnética que se le realizó se diagnosticó como “Rotura en asa de cubo de menisco interno con extrusión”. Tras esto, Francisco tomó la decisión de operarse y le realizaron una sutura meniscal.

¿Qué planificación proponemos en SAGASALUD?

A pesar de que nuestro interés sea comenzar el tratamiento con diferentes estrategias desde el día 1 post-operación, Francisco siguiendo las indicaciones del cirujano no acudió a fisioterapia hasta pasada una semana y media, con todos los riesgo que ello puede suponer como nos explica nuestra compañera en el post “¿Cuándo empezar una rehabilitación?”

Lo primero que realizamos cuando Francisco entra en nuestro centro es realizar una entrevista para establecer cuáles han sido y serán los factores más determinantes para su lesión. De ella sacaremos datos relevantes para el paciente que nos ayudarán a planificar su tratamiento, siempre individualizado, adaptándonos a sus necesidades. Con todo ellos realizamos un perfil de riesgo, también conocido como “Red de determinantes”.

Como podemos ver en la foto anterior, vamos a dividir el tratamiento de Francisco en 3 grandes bloques: movilidad, fuerza y funcionalidad, teniendo en cuenta que en todo momento trabajaremos sobre ellos pero dando mayor protagonismo al bloque que requiera su fase de la lesión.

Una vez realizada la valoración, empezamos a trabajar

  • Movilidad: Francisco tiene mucho miedo al movimiento si le causa dolor, por lo que las estrategias irán orientadas a reducir esa kinesiofobia y ganar movilidad de manera muy paulatina. Para ello utilizaremos las siguientes técnicas:
    • Diatermia, para el control de la inflamación generada por nuestro cuerpo como protección ante la amenaza que supone la lesión. 
    • Flossing / Floss Band, para establecer un contexto de seguridad en nuestra articulación.
    •  Vibración local, para dotar a nuestro sistema nervioso de la mayor información posible acerca de la zona lesionada y dar mayor potestad para decidir con qué sistema de protección responde o no ante la lesión.
    • Ejercicios isométricos en varios Rangos de Movimiento
    • Imaginería motora, en todos sus aspectos. De esta estrategia de tratamiento hablaremos específicamente en próximos posts.
    • Movilizaciones activas y pasivas de la articulación diana y demás estructuras que intervengan en el movimiento de la pierna.
  • Fuerza: una vez conseguida ciertos grados de movilidad, continuamos nuestra rehabilitación con la fuerza generalizada de ambos Miembros inferiores, de la sinergia abdomino-glutea y, no menos importante, de los miembros superiores para evitar el desacondicionamiento. Para ello trabajaremos con los diferentes materiales que disponemos en nuestra clínica (Gomas elásticas, Kettlebell, mancuernas, barras y discos, steps, TRX, etc.), siempre teniendo en cuenta nuestros objetivos con cada uno de los ejercicios y que posteriormente ayuden a la recuperación de Francisco. 
  • Funcionalidad: el último bloque de trabajo irá centrado en la vuelta a la práctica de las actividades específicas que Francisco realizaba antes de su lesión, teniendo en cuenta en todo momento los objetivos de nuestro paciente. En su caso, Francisco nos estableció en un primer momento dos objetivos: poder coger la bicicleta y volver a su puesto de trabajo en la gasolinera, pero a medida que pasaban las sesiones, su motivación apareció y propuso un nuevo objetivo: la carrera.

Para todo ello realizábamos ejercicios funcionales progresivos que iban desde aprender a aterrizar con una buena dinámica de cargas hasta poder saltar desde diferentes alturas y en diferentes planos. Esto conseguiría que Francisco se sintiera más seguro y pudiéramos comenzar con la carrera y así conseguir todos los objetivos que se habían planteado durante nuestra intervención.

¿Y tú, necesitas nuestra ayuda como hizo Francisco? Confía en SAGASALUD 

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