¿Tienes una hernia lumbar? Valora tu suelo pélvico
En Sagasalud hemos hablado muchas veces del dolor lumbar y su abordaje desde la fisioterapia activa. Hoy queremos centrarnos en un aspecto que a menudo se pasa por alto, pero que es clave en la recuperación: el suelo pélvico.
Adentrándonos en el suelo pélvico
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos conectivos situados en la base de la pelvis. Forma una especie de “hamaca” que sostiene varios órganos y participa en funciones esenciales para el equilibrio y la estabilidad corporal.
Entre sus principales funciones destacamos:
- Sostén de los órganos pélvicos.
- Control de la continencia urinaria y fecal.
- Estabilidad de la pelvis y la columna vertebral.
- Soporte durante el embarazo y el parto.
- Influencia sobre la función sexual.
- Control de la presión intraabdominal.
- Facilitación de la respiración.
Estos músculos trabajan de forma coordinada con los multífidos, el transverso del abdomen, los oblicuos y los glúteos, formando un sistema de estabilidad profundo que conecta directamente con la región lumbar.
Suelo pélvico y su relación con el dolor lumbar
El suelo pélvico trabaja en sincronía con el diafragma y los músculos abdominales para regular la presión intraabdominal, especialmente durante esfuerzos como toser, estornudar, levantar peso o durante el parto.
Cuando no existe un buen equilibrio postural o muscular, esa coordinación se rompe. La debilidad del suelo pélvico puede generar un desequilibrio de presiones internas, provocando sobrecargas que, mantenidas en el tiempo, pueden derivar en prolapsos, hernias inguinales o hernias lumbares.
Por eso, al tratar un dolor lumbar o una hernia discal, es importante no limitarse a la zona afectada, sino valorar de forma integral cómo está funcionando el suelo pélvico.
Ejercicios de suelo pélvico para mejorar el dolor lumbar
Si sufres hernia lumbar o dolor lumbar recurrente, incluir el trabajo de suelo pélvico puede marcar la diferencia.
Te recomendamos comenzar con ejercicios suaves que integren:
- Un patrón respiratorio correcto, para mantener el equilibrio de presiones.
- Preactivación glútea desde el apoyo plantar, para mejorar la estabilidad.
- Contracción del suelo pélvico (del ano al ombligo), activando toda la musculatura profunda.
En nuestra clínica de fisioterapia Sagasalud valoramos de forma personalizada la musculatura del suelo pélvico para determinar si necesita un trabajo específico.
Y recuerda: tanto si tienes una hernia lumbar como si no, prevenir y cuidar tu suelo pélvico es fundamental para proteger la espalda y mejorar tu bienestar global.
Conclusión
Las disfunciones del suelo pélvico y los problemas lumbares están íntimamente relacionados. Abordar ambos de forma conjunta desde la fisioterapia permite mejorar la estabilidad corporal, reducir el dolor y prevenir recaídas.
En Sagasalud te ayudamos a recuperar el equilibrio entre tu zona lumbar y tu suelo pélvico, combinando tratamiento manual, ejercicio terapéutico y reeducación postural.
